Vida en el campo y tradición familiar
Más allá de la enseñanza, comparto con mi familia la pasión por el campo y el foravila. Cultivamos un huerto con verduras de temporada, cuidamos nuestros animales: gallinas, patos, perros y ovejas, y disfrutamos de los frutos de nuestros árboles: naranjas, limones, higos, almendras… Creemos que comer bien y practicar deporte es la mejor inversión en el futuro de nuestras hijas, transmitiéndoles una manera de vivir basada en el campo, la proximidad local, el cariño y la tradición mallorquina.
Gastronomía y repostería
Empecé con la repostería desde pequeña, pero con los años mi pasión fue mucho más allá: hoy disfruto de la cocina mediterránea como un estilo de vida saludable, y me siento especialmente unida a la gastronomía mallorquina, que forma parte de nuestra cultura, tradiciones y raíces familiares. Cocinar no es solo preparar platos, sino una manera de transmitir cariño, valores y el amor por nuestra tierra.
Apuesta por lo local
Nuestra filosofía es clara: apostar por los productos de proximidad y km 0, cultivados en nuestro huerto o adquiridos a productores locales. Creemos en el valor de cuidar la tierra, aprovechar lo que nos ofrece y transmitir a nuestras hijas la importancia de una alimentación sostenible, saludable y enraizada en la tradición mallorquina.